BoletinesLocal

Con 150 mil espectadores al día, Glow enciende el corazón y la economía de Puebla

CIUDAD DE PUEBLA, Pue.— La luz no solo ilumina calles, también despierta emociones y mueve economías. Así se vive el Festival Glow en la capital poblana, donde más de 150 mil personas al día se congregan para ser parte de una experiencia que ha transformado la ciudad en un lienzo vivo de arte, color y esperanza.

El gobernador Alejandro Armenta Mier destacó que este evento no solo proyecta a Puebla al mundo, sino que detona una importante derrama económica, fortalece el turismo y reafirma la capacidad del estado para albergar espectáculos de talla internacional. “Puebla demuestra que tiene todo: organización, infraestructura, cultura y calidez humana”, subrayó.

Glow no es solo un festival, es un punto de encuentro. Familias enteras recorren sus calles, redescubren su ciudad y comparten momentos que se vuelven memorables. Entre luces que abrazan la arquitectura histórica, se reconstruye también el tejido social, en un ambiente seguro, accesible y lleno de vida.

Para Myriam Iglesias, poblana y visitante del festival, la experiencia va más allá del espectáculo: “Es una forma de volver a enamorarnos de nuestra ciudad”, expresó, al invitar a más personas a sumarse a este recorrido que celebra la identidad y la belleza de Puebla.

El festival marca un hito al salir por primera vez de Europa, específicamente de Eindhoven, y elegir a Puebla como su nueva sede internacional. A lo largo de 2.4 kilómetros, 17 edificios emblemáticos se transforman en escenarios luminosos que narran historias a través del arte digital.

Este logro también refleja la suma de esfuerzos entre gobierno e iniciativa privada. En esta edición, la colaboración con la empresa Traffic Light permite que el acceso sea sin costo para la población, al tiempo que impulsa la economía local, proyectando incluso un aumento en la estancia promedio de los visitantes hasta por dos noches.

Glow no solo brilla en sus luces; brilla en cada sonrisa, en cada paso compartido y en cada historia que se escribe bajo su resplandor. Puebla, una vez más, demuestra que cuando la cultura se enciende, también lo hace el corazón de su gente y el futuro de su economía.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba