
Durante 2026, Puebla recibirá una inversión federal superior a los 5 mil millones de pesos destinada a la ejecución de obras carreteras, caminos, proyectos educativos y la continuidad de los Programas de Bienestar en apoyo a las familias de la entidad.
Entre las acciones más relevantes se encuentra la construcción de la Carretera de la Mixteca Poblana, así como la ampliación y reubicación de la caseta de Amozoc y el saneamiento del Río Atoyac, proyectos que se desarrollarán entre 2026 y 2027 como parte de una estrategia integral de infraestructura y medio ambiente.
En materia de conectividad carretera, uno de los ejes prioritarios es el tramo Cuautla–Tlapa. Para 2026 se prevé la intervención de 36 kilómetros en los tramos Jalteteco, Izúcar de Matamoros y Acatlán de Osorio, además de los trabajos incluidos en el Programa Lázaro Cárdenas, como la carretera Tehuacán–Huajuapan de León. En esquemas de inversión mixta, se contempla la modernización de 15 kilómetros de la carretera Puebla–Acatzingo, la construcción de un viaducto de 1.4 kilómetros y la ampliación de cuatro a seis carriles en la zona de Amozoc.

Respecto a los caminos artesanales, se proyecta la construcción de 10 kilómetros adicionales durante 2026. A través del programa Megabachetón 2026, se destinarán mil 228 millones de pesos para la atención del Corredor Puebla–Veracruz y el Corredor del Golfo, que incluyen la repavimentación de 381 kilómetros y la incorporación de un tren de pavimentación.
En el ámbito educativo, se reporta que el Bachillerato Tecnológico en Cuautlancingo está prácticamente concluido, mientras que en 2026 iniciarán las obras de un nuevo Bachillerato Tecnológico en San Andrés Cholula y de la Universidad Rosario Castellanos.
A nivel estatal, se impulsa un programa de Módulos de Pavimentación que permitirá la reconstrucción de 33 vialidades en la capital y la zona metropolitana, reduciendo costos y ampliando el alcance de las obras. También se avanza en la construcción de un sistema de transporte por cable con cuatro líneas, así como en proyectos ambientales que buscan el saneamiento del río Atoyac, el rescate del lago de Valsequillo y el aprovechamiento del lirio para la producción de adoquín.

Entre las obras de alto impacto social destaca el Puente de la Transportación, una demanda histórica de comunidades indígenas de la región. Asimismo, se informó la liquidación de una deuda heredada por la construcción del Museo Internacional del Barroco, lo que permitirá liberar recursos públicos que anteriormente se destinaban a pagos anuales y redirigirlos a áreas prioritarias como seguridad y educación. En ese espacio se instalará una nueva Universidad de Bellas Artes.



