Sembrar vida para cosechar paz: Puebla lanza Plan de Reforestación 2025

AHUAZOTEPEC, Pue.- Con el propósito de regenerar el territorio, fortalecer la soberanía ambiental y sembrar justicia ecológica, el gobierno estatal encabezado por Alejandro Armenta, bajo la visión humanista de la presidenta Claudia Sheinbaum, puso en marcha el Plan de Reforestación 2025.
La estrategia contempla la entrega de 1.7 millones de árboles en todo el estado, y en esta jornada, se distribuyeron 65 mil 500 plantas de pino blanco, pino triste y especies frutales para los municipios de Ahuazotepec, Chiconcuautla, Juan Galindo, Tlaola y Zacatlán, con el objetivo de restaurar ecosistemas dañados y fortalecer la captación de agua en la Zona Protectora Forestal Vedada Cuenca Hidrográfica del Río Necaxa.
El mandatario poblano recordó que su compromiso con el medioambiente no comenzó con su gestión, sino desde hace años, cuando junto a su familia participó en jornadas de reforestación en la zona de Los Fuertes. “Sembrar árboles no solo es dar oxígeno, sombra y alimento, también es apostar por un modelo de desarrollo con justicia social”, destacó.
Por su parte, el secretario de Gobernación, Samuel Aguilar, subrayó que la reforestación representa un acto de justicia con las futuras generaciones, además de ser una acción clave para proteger los recursos naturales de la Sierra Norte. Afirmó que el plan refleja un gobierno que coloca en el centro la vida, la tierra y la participación comunitaria.
El Plan de Reforestación 2025 incluye la siembra de especies endémicas y frutales como piñón, lavanda y limón, que no solo protegen el suelo, sino que ofrecen alternativas productivas para las familias. Con ello, se busca combatir el cambio climático, prevenir incendios forestales y dinamizar la economía local.
Con más de 42 mil hectáreas de superficie forestal, la microrregión 2 de la Sierra Norte se consolida como un pulmón verde estratégico, aunque enfrenta amenazas por la tala ilegal e incendios. Ante este panorama, el gobierno de Puebla apostó por una intervención directa con inversión, participación ciudadana y coordinación interinstitucional, reafirmando que sembrar vida es también cosechar paz.